Controlando nuestros Proveedores, Parte II.

Hola de nuevo. Siguiendo con la entrada anterior “Controlando nuestros Proveedores, Parte I” en el día de hoy vamos a ver la manera en cómo trabaja el binomio FortiGate + FortiClient.

Si bien la protección es en tiempo real, al hacer un análisis antivirus vemos la forma en la que detecta malware según la base de firmas del fabricante. Para ver su funcionamiento he dejado en el escritorio un fichero de EICAR.

Control de Proveedores en entornos industriales OT

No obstante, para que no fuese un típico ejemplo, también tenía una carpeta con el software incluido en el repositorio Pengowin y que desde aquí, dicho sea de paso, recomiendo dicho proyecto.

Control de Proveedores en entornos industriales OT

Viendo los logs:

Control de Proveedores en entornos industriales OT

en total fueron 55 detecciones:

Control de Proveedores en entornos industriales OT

Para terminar la desinfección es posible que se solicite un reinicio del sistema.

Control de Proveedores en entornos industriales OT

Como se puede ver, también en el escritorio tenía el simulador del protocolo S7 de SIEMENS, Snap7 del que hablaba en la entrada “Snap7 suite de PLCs y comunicaciones Siemens”. Al ejecutar el cliente para hacer una lectura del supuesto PLC, esto es “clientdemo.exe”, como el protocolo “ICMP” y “S7 Protocol” no están permitidos vemos su bloqueo, al igual que otros relacionados con el sistema operativo.

Control de Proveedores en entornos industriales OT

Si actualizásemos el perfil del control de aplicación correspondiente, ya podríamos acceder al mismo, en la IP 192.168.0.1.

Snap7

También disponemos de un “Filtro Web”, funcionalidad que no he utilizado pero también útil si necesitamos tener acceso a una interfaz Web. ¡Ojo! Hablo de equipos locales, no accesos a Internet.

Como decía en el post anterior es compatible con los “Security Profiles” configurables en cada una de las reglas del Firewall, con lo que a nivel de red también podríamos ejercer un control adicional. Configurar los perfiles de qué se puede ejecutar, o no, en un PC puede llegar a ser complejo y laborioso en función de cada proveedor. Con lo que llegado el momento, podríamos llegar a ser más permisivos en este sentido en cuanto a consentir toda la categoría “Industrial” o “Servicios de RED” y denegar “Botnet”, “Game”, “P2P”, etc. y luego apoyarnos en reglas y “Security Profiles” como indicaba en las entradas:

También destacar la visibilidad que podemos tener desde el Fortigate a la hora de monitorizar los FortiClients conectados y de si cumplen, o no, con las políticas establecidas. Para ello deberemos ir a “Monitor – FortiClient Monitor”.

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Ya por último comentar que en este caso hemos hecho uso de un Firewall Fortigate para la gestión de los endpoint. Sin embargo, Fortinet dispone de un producto específico para la gestión de este software denominada FortiClientEMS (Enterprise Management Server) con lo que podremos realizar un control centralizado y una gestión más pormenorizada de todos ellos.  Aquí os dejo un video presentación y enlaces con información al respecto.

Integración de Fortigate y FortiClientEMS.

Como hemos visto nuestros proveedores pueden ser no sólo un punto de entrada sino también el origen de un problema mucho mayor. Los habrá que sean estrictos con el uso de sus equipos sin embargo, esto no es razón para pensar que nada malo pueda suceder. Los entornos industriales no son para nada similares a los de Oficina o IT tradicionales. Los ciclos de vida son mayores con lo que la posibilidad de encontrarnos con Sistemas Operativos y Hardware viejo u obsoleto, es bastante común. Con ello, falta de soporte del fabricante y vulnerabilidades incapaces de corregir, y aun existiendo parches, según actividad de la compañía, desarrollos de software propios, o cierre, hacen que muchas veces sea inviable. A esto hay que sumar la existencia de empresas proveedoras de servicios que necesitan conectarse a nuestras instalaciones para llevar a cabo las tareas para las cuales han sido contratadas, y que no hace posible desplegar su software sobre otro equipo de la organización en el que sí tenemos control y conocimiento de su estado.

Con esta entrega hemos visto cómo con los NGFW FortiGate y endpoint FortiClient podemos llevar a cabo un control y permitir qué equipos de terceros puedan conectarse a nuestra red. De esta manera reducimos los riesgos  de que algo, o alguien, pueda comprometer la disponibilidad de nuestras instalaciones. No pretende ser un manual, ni mucho menos, sino una visión sobre de qué manera podemos ejercer dicho control y supervisión.

Obviamente existen en el mercado otros fabricantes, con otras soluciones que de igual manera puedan satisfacer nuestras necesidades, pero resulta interesante ver esta en concreto por su integración junto con el hardware de red. Como hemos visto, desde hace relativamente poco tiempo, los fabricantes de equipos de control y automatización tipo SIEMENS, Phoenix Contact, entre otros, incluyen ya características relacionadas con la Ciberseguridad, cosa con los equipos más antiguos o bien, o no disponen o son débiles. Por tanto, delegar en la electrónica de red y seguridad perimetral aspectos de la seguridad sigue siendo un hecho que durará por mucho tiempo ya que la renovación de PLCs, Robots, o cualquier otro por motivos puramente de seguridad, no es una razón de peso o prioridad.

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Controlando nuestros Proveedores, Parte I.

Hace unos días hablaba acerca de la necesidad de gestionar los proveedores externos e incluirlos en nuestras políticas de seguridad, claro está, orientadas a su actividad. Muy particularmente en grandes corporaciones, éstas se ven obligadas adquirir a terceros equipos, productos y servicios especializados para la actividad de la misma. Luego, cara a garantizar una respuesta o asesoramiento, firman contratos de soporte con el fin de obtener ayuda en caso de ser necesario. Como veíamos en la entrada “Proveedores Externos, posible punto de entrada…” ha de establecerse un procedimiento tanto administrativo como técnico que regule cómo han de conectarse y qué requisitos deben reunir sus equipos antes, durante y después de conectarse a nuestra red de control.

A diferencia del post que citaba anteriormente, hoy hablaré sobre cómo podemos controlar técnicamente dichos equipos. Es un ejemplo, obviamente no dará respuesta a todas las necesidades ni a todas las casuísticas que sin duda serán muy particulares dependiendo de tecnologías, industrias, equipos, actividad, o cualquier otro factor.

El objetivo será llevar a cabo un control sobre el PC de un proveedor que necesariamente ha de conectarse, sí o sí, a nuestra red OT para llevar a cabo tareas de soporte o mantenimiento. Estos PC contendrán el software necesario sin embargo, no tendremos ni su control, ni conocimiento alguno del estado de actualización de sistema operativo, aplicaciones; firmas antivirus (si las hubiera); vulnerabilidades; etc. etc. Habrá quien piense que una alternativa pueda ser instalar las herramientas en PCs de la propia organización sobre los que sí tendríamos aquello que ahora nos falta. No le quito razón, sin embargo, la realidad nos muestra una serie de inconvenientes:

  1. Coste de licenciamiento de Software. ¿Nueva instalación, nueva licencia? ¿reasignación de licencias?
  2. Necesidad de probar aplicaciones en PCs de la organización para garantizar pleno funcionamiento.
  3. Dada el ciclo de vida mayor, probabilidad de uso en Sistemas Operativos con distintas versiones.
  4. Desarrollo de herramientas a medida y bajo condiciones concretas, diferentes a los empleados en la organización.

Por tanto, con todo en contra, lo que sí podríamos hacer es obligar a nuestros proveedores a cumplir nuestras normativas y marcarles las vías de cómo hacerlo. De hecho, es algo que las políticas de seguridad deben contemplar. Me refiero a que una vez implementadas todas las herramientas y medidas, todo nueva sistema, instalación o equipo debe cumplir con aquello especificado para el nuevo “ciberseguro” escenario. Para algo lo hemos hecho, ¿no?

Para ello emplearemos la aplicación endpoint FortiClient de Fortinet con el que podremos identificar y remediar equipos vulnerables, o comprometidos, reduciendo así la superficie de ataque. Luego podremos integrarlo en otras soluciones del mismo fabricante, aspecto que no abordaremos en este post.

Para la Prueba de Concepto he creado el siguiente ejemplo:

Como vemos en la figura, un proveedor ha de conectarse a la red Control para llevar a cabo determinadas tareas. Tiene dedicada una VLAN con un direccionamiento 192.168.254.0/24 a la que deberán conectarse todos los equipos de proveedores. Así pues, todas las comunicaciones deberán pasar por el Firewall (NGFW) que bien podría ser el de Separación o de Segmentación dependiendo de cómo tenga definida la arquitectura la organización. Luego, en función de cómo configuremos el mismo, dejaremos pasar el tráfico necesario hacia la red 192.168.0.0/24, esto es, la de Control.

Control de Proveedores en entornos industriales OT

Para ello emplearé la versión 5.4.4 de FortiClient y un equipo FortiGate 61E con FortiOS 5.4.5.

Lo primero que deberemos hacer será definir una subred, VLAN para nuestros proveedores y que el Gateway, por ejemplo, sea el Fortigate.

Control de Proveedores en entornos industriales OT

En ella deberemos habilitar por un lado la detección de Dispositivos y el control de acceso basado en Forticlient. Ni qué decir que desde la red de proveedores no puede existir la posibilidad de acceso a los Firewalls….

Control de Proveedores en entornos industriales OT

El siguiente paso será definir qué Aplicaciones vamos a dejar permitir ejecutar a los proveedores en sus equipos. Para ello deberemos ir a “Security Profiles – Application Control” y definir uno con los parámetros que creamos convenientes. Os dejo dos entradas que os pueden orientar en las que hablaba de esto mismo:

Con ello listo, iremos a “Security Profiles – FortiClient Profiles” y crearemos el que a posteriori será el que se aplicará sobre los endpoints.

Control de Proveedores en entornos industriales OT

Allí deberemos especificar algunos parámetros como: la red sobre la que se aplicará, en nuestro caso la 192.168.254.0/24, “LAB_RED PROVEEDORES”; acción en caso de no cumplimiento, “Block – Warning – Auto-update”; el tipo de dispositivo, “ALL”; Versión mínima del software FortiClient, “5.4.1”; comportamiento del motor Antivirus, “Realtime Protection, Up-to-date signatures”; y por último el perfil de Firewall de Aplicación, el que hemos definido anteriormente, “LAB_APP-CONTROL_S7”.

Aquí quizás puede llevarnos a confusión el concepto de Control de Aplicación, pero que en este caso se aplica de dos maneras distintas. Una cosa es el Control de Aplicación que se  ejecuta sobre las aplicaciones del PC y que lo regula en el endpoint FortiClient; y otro distinto el que podemos aplicar sobre el tráfico de red en cada una de las reglas configuradas y definidas dentro de la columna “Security Profiles”.

Si en estos instantes alguien quisiera acceder a algún recursos de la red no podría ya que no cumple con los requisitos. Si por ejemplo abriésemos un navegador y pretenderíamos navegar aparecería el siguiente mensaje:

Control de Proveedores en entornos industriales OT

La instalación del endpoint es sencilla. Lo único que tendremos que tener en cuenta es realizar una instalación completa, en lugar de sólo la funcionalidad de VPN. Una vez finalizada se comenzará a descargar los distintos componentes.

Control de Proveedores en entornos industriales OT

Si abrimos el cliente veremos una pantalla con los distintos apartados del endpoint.  Si nos fijamos a “Firewall de Aplicación” veremos los “Overrides” autorizados relacionados con el protocolo S7.

Control de Proveedores en entornos industriales OT

Control de Proveedores en entornos industriales OT

Hasta aquí hemos visto la manera en la que configuramos, de forma resumida, todo lo necesario para comenzar a ejercer el control del que hablábamos. Con todo listo, será en la próxima entrada, cuando comprobemos los resultados y por tanto su eficiencia.

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Control de Aplicación en entornos ICS/SCADA, Parte II

Hoy vamos a continuar con lo que adelantábamos en la entrada “Control de Aplicación en entornos ICS/SCADA, Parte I” poniendo algunos ejemplos sobre cómo esta funcionalidad en los NGFW puede ayudar a detectar, o prevenir, cierto tipo de actividades.

En ella proponía el siguiente entorno:

En la red 192.168.0.0/24 tendremos un PLC (en este caso un Siemens S7-300 emulado con la aplicación Snap7) con IP 192.168.0.65/24 accesible desde una Workstation, 192.168.0.100/24, destinada a labores propias del entorno. Por otro lado, la red 10.10.10.0/24 donde existe una DMZ, y en ella, un servidor SCADA con IP 10.10.10.101/24. Por último, la Red de Oficinas bajo un direccionamiento 192.168.1.0/24, donde a priori no debiera haber ningún tipo de software de Control.

Como NGFW he empleado un Fortinet FortiWifi 60D, el cual tiene instalada una versión FortiOS 5.4.2. Cabe recordar que en esta versión hay que habilitar las firmas “Industrial” ya que por defecto no vienen activadas.

En “Firewall de Segmentación OT-OT” hemos creado el siguiente perfil “Control de Aplicación” para las comunicaciones entre el servidor SCADA  y la red de Control. Como se puede ver, se bloquearán todas las aplicaciones incluidas dentro de la categoría ”Industrial”. Sin embargo, se hará uso de “Application Overrides” para permitir sólo aquellos protocolos y operaciones propias de nuestras instalaciones. Dicho sea de paso, han tenido que ser identificadas con anterioridad. No obstante, y aunque no es necesario indicarlo explícitamente, se impedirá la parada de PLC, algo reservado sólo a nivel local, no por red.

Fortinet define varios controles sobre el tráfico. Estos son Allow, Monitor, Block y Quarantine. Para conocer las diferencias os dejo el enlace en la página Web del fabricante, pincha aquí.

Ahora bien, en “Firewall  Separación IT-OT”, no habrá excepciones de ningún tipo, absolutamente todo se bloquea. Se entiende que no debe existir ningún software que necesite acceder a la red de control y mucho menos que realice operaciones de lectura o escritura sobre variables, bloques de memoria, funciones, etc.

Respecto a las reglas de Firewall, para este laboratorio he sido bastante “laxo”. Puesto que la intención es destacar el uso de esta funcionalidad, he permitido las comunicaciones entre todas las redes y puertos, siendo el “Control de Aplicación” el único que autoriza o deniega el paso de paquetes. Como todos sabemos, no debiera ser así en un entorno real.

Como hemos dicho anteriormente una de las tareas que no pueden llevarse a cabo desde el servidor es ejecutar la orden de paro de los PLCs. Si lo haríamos, esto sería lo que ocurriría.

Como vemos se genera un log donde se refleja la aplicación identificada y la acción tomada.

Pero siguiendo con el esquema, veremos ahora lo que sucede si alguien desde el entorno de oficinas quisiera obtener alguna información. Los ejemplos siguientes se han hecho con una distribución Kali Linux y aplicaciones Plcscan y script S7-info para Nmap. 

El ambas, el resultado sería el siguiente, siendo el de Plcscan el realizado a las 19:23:34 mientas que Nmap a las 19:25:12 en adelante.

Así pues, el resultado por parte del supuesto atacante quedaría:

Como vemos los escaneos no arrojan ninguna información.  En cambio, si aplicásemos el mismo sensor de “Application Control” para las comunicaciones entre el servidor SCADA y el PLC el resultado sería bien distinto:

Como podemos ver, aquí sí se muestra información ya que las las operaciones que realizan ambas aplicaciones concuerdan con los protocolos y operaciones permitidas, al igual que el servidor SCADA. De esta manera, se podrían extraer datos sobre los equipos para luego seguir con fases más avanzadas o dirigir, somo es lógico, el ataque sobre el fabricante en cuestión.

El “Control de Aplicaciones” puede ser de gran utilidad, sino necesario. Obviamente su configuración y parametrización requiere de una labor que puede resultar costosa en tiempo ya que hay que definir claramente el tráfico que atraviesa por nuestra red. No sólo en lo que se refiere a IPs y puertos, sino también a aquellas aplicaciones que generan el tráfico de Operación, Control y Monitorización. No obstante, no debiera ser la única. Para ser más completos, además habría de acompañarlo de otras como IPS y Antivirus, funcionalidades que ya disponemos. Algo que también resultaría interesante según entornos y necesidades es la consolidación de logs en servidores, tanto para su almacenamiento (Syslog Server) como correlación (SIEM).

Ya por último un factor que no podemos olvidar es que todas estas medidas pueden introducir una latencia en las comunicaciones debido a la carga computacional que requiere el análisis en tiempo real. Según fabricantes, dispositivos y modelos puede variar con lo que dependiendo de nuestra arquitectura, comunicaciones (TCP/IP, RT o IRT), sistemas, etc. es algo que debemos tener presente en cualquiera de los casos.

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Control de Aplicación en entornos ICS/SCADA, Parte I

Hace poco más de dos meses hablaba de la necesidad de utilizar NGFW (Next Generation Firewall) para securizar nuestros entornos industriales. En ese ejemplo empleaba Modbus como protocolo y el uso de la funcionalidad IPS (Intrusion Protection System) para frenar posibles ataques. El artículo lo podéis encontrar a continuación:

¿Por qué es necesario NGFW en entornos ICS/SCADA?

Si bien los fabricantes están incorporando características de seguridad en sus productos, la presencia de equipos que no disponen de ellas es, y seguirá siendo, muy amplia. Esto es debido a que el ciclo de vida de los mismos es mayor si lo comparamos contra entornos IT tradicionales. Esto da pie a que exista equipamiento “antiguo”, totalmente funcional, pero con vulnerabilidades susceptibles de ser explotadas. Esto es comprensible ya que en el momento de su diseño, la seguridad no era una necesidad. Sí, la funcionalidad y robustez, algo que se mantiene en la actualidad. A veces es posible corregirlas mediante actualizaciones, pero no siempre es así ya que el hardware puede ser parcial o totalmente incompatible según el modelo en cuestión. Entonces, bien sea porque no es necesario su reemplazo o técnicamente posible su actualización, la securización pasa por elementos o medidas externas. Y como no, los NGFW son una de ellas.

Otras de las funcionalidades que poseen los NGFW es el denominado “Control de Aplicación”. Esta permite identificar el software que circula por la red, interpretar la información contenida en los paquetes mediante “Deep Packet Inspection” y a partir de aquí, permitir, bloquear, monitorizar o poner en cuarentena el mismo. Esto facilita reconocer herramientas en entornos donde, en principio, no debiera darse esas comunicaciones y por tanto alertarnos de que algo anormal está sucediendo o, aún peor, una actividad hostil.

Si bien resulta necesario frenar cualquier actividad no autorizada o perjudicial para nuestras infraestructuras, mejor aún es poder identificarlas o frenarlas antes de que se produzcan. Situándonos en el papel de un atacante, antes de llevar a cabo cualquier acción han de darse fases como reconocimiento, identificación de equipos, redes, servicios, vulnerabilidades, etc. debiendo emplear herramientas con las que, de forma activa o pasiva, poder obtener dicha información. Por tanto, si somos capaces de detectarlas, no sólo estaremos previniendo una actividad inusual sino además, que algo o alguien pueda estar dando los primeros pasos antes de llevar a cabo una acción mayor. Y como no, si esto se produce, identificar qué es lo que ha fallado o es necesario corregir.

Por poner un ejemplo, propongo el siguiente escenario:

Arquitectura_APP_CONTROL_01

Escribir una leyenda

En la red 192.168.0.0/24 tendremos un PLC (en este caso un Siemens S7-300 emulado con la aplicación Snap7) con IP 192.168.0.65 el cual es accesible desde una Workstation 192.168.0.100/24 destinada a labores propias del entorno. Por otro lado, tenemos una red 10.10.10.0/24 donde ubicamos una DMZ, y en ella, un servidor SCADA con IP 10.10.10.101/24. Por último, la Red de Oficinas bajo un direccionamiento 192.168.1.0/24, donde a priori no debiera haber ningún tipo de software de Control.

Como NGFWs he empleado un Fortinet FortiWifi 60D, el cual tiene instalada una versión FortiOS 5.4.2. Cabe recordar que en esta versión hay que habilitar las firmas “Industrial” ya que por defecto no vienen activadas.

En la siguiente imagen vemos una captura del Software Step7 de Siemens desde la Workstation que citaba anteriormente.

Step7_01_EDITADA

Para el “Firewall Separación IT-OT” de los entornos de Oficinas y de Control, hemos creado el siguiente perfil de “Application Control”. Aquí bloqueamos todo tipo de aplicaciones, no debe darse ninguna comunicación desde un lado a otro.

APP_CONTROL_IT-OT_001

Sin embargo, ya dentro del entorno OT, en “Firewall Segmentación OT-OT”, sí que permiten las aplicaciones “Industrial” y “Network Services”. Esto es:

APP_CONTROL_OT-OT_001

Si queremos ser más estrictos podríamos bloquear una categoría completa y permitir a su vez que aplicaciones incluidas dentro de ésta, se ejecuten. Esto es, monitorizar la actividad de estos dos últimos y sin embargo denegar una acción concreta. Esto se consigue mediante la opción “Application Overrides”, cuya configuración prevalecerá sobre la definida de un modo más global.  En la imagen siguiente podemos ver que aunque monitoricemos el tráfico, vamos a impedir especificamente la acción de Bloquear la CPU del PLC mediante el protocolo S7 de Siemens.

APP_CONTROL_OT-OT_002

También podríamos hacer lo propio definiendo un filtro, “Filter Overrides”. Por ejemplo todas las comunicaciones “Cliente-Servidor bloquearlas independientemente de qué categoría estén.

APP_CONTROL_OT-OT_003

A partir de aquí será configurar las reglas en el Firewall según sean nuestros direccionamientos, interfaces y servicios de igual manera que lo sería en un Firewall tradicional. Es decir, podemos definir que desde un origen a un destino y bajo un mismo puerto sólo se puedan llevar a cabo tareas específicas de ese protocolo.

Hasta aquí una presentación de los que es y para qué se utiliza el “Control de Aplicaciones” dentro de un NGFW del fabricante Fortinet. En la próxima veremos algunos ejemplos y la funcionalidad de esta característica.

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Un saludo.

Edorta.

Parches y Virtual Patching

A estas alturas todos tenemos claro que una de las medidas a aplicar dentro de nuestras políticas de seguridad es tener actualizados los sistemas y equipos de red. Esto lo podemos conseguir instalando parches para sistemas operativos, actualización de aplicaciones y versiones de firmware. Esto creo, que a nadie nos pilla por sorpresa.

Quizás uno de los puntos más críticos de las opciones planteadas es aplicar los últimos parches emitidos por el fabricante o los desarrolladores. La instalación de los mismos no debería provocar que nada dejase de funcionar, sin embargo este riesgo no es cero y puede suceder.

En entornos industriales, se emplean PCs para la interacción, configuración y gobierno de la maquinaria, robots y demás sistemas de control y automatización. Como he hablado en otras ocasiones aquí la premisa es la disponibilidad de las instalaciones, y por tanto, las posibles causas que puedan provocar una interrupción del servicio deben quedar reducidas al máximo. Para ello es necesario, o al menos conveniente, tener un entorno de laboratorio para el testeo de parches, ver su comportamiento y una vez comprobada la ausencia de anomalías, proceder a su despliegue siempre de forma progresiva.

Así pues se nos plantean 3 posibles casuísticas:

Hasta ahora hemos contemplado que el parcheo se puede llevar a cabo, sin embargo esto no siempre es así. Imaginemos que adquirimos un equipamiento a un proveedor. Éste garantizará su funcionamiento en esas condiciones, no en cambio, si sobre ella se realiza algún tipo de instalación de parches o software adicional. Seguramente será posible la contratación de un soporte de mantenimiento pero a cambio, posiblemente, de una muy considerable cantidad económica. Así pues el escenario, muy probablemente, será no parchear. Con lo que ello conlleva, claro.

Como segundo caso, debemos recordar que una de las características de los equipos industriales es su ciclo de vida prolongado. Éste es muy superior a los dispositivos IT convencionales, sin embargo no dejan de pertenecer a este ámbito por muy PCs industriales que sean. Llevan en sus entrañas Windows 2000, XP, 7, etc. Eso por no citar a NT que aún los sigo viendo. Estas versiones hasta XP, están fuera de soporte, aunque su uso sigue y seguirá vigente por varios años más. Y en estos casos, ¿cómo parcheamos si no tenemos soporte?

Finalmente podría darse que bien por su criticidad o por su delicadeza, no nos atrevamos a “meter mano” a este equipo que lleva sin tocarse 3, 4, 5 o más años. No nos podemos arriesgar a que surja algún inconveniente y no sepamos resolverlo. Y claro, ¿qué hacemos entonces? ¿Asumimos los riesgos? ¿O no?

En cualquier caso, la no actualización de nuestros equipos conlleva un riesgo. Quedan expuestos a una mayor probabilidad que un ataque, intrusión o actividad de malware, tenga éxito. Los entornos industriales, hasta hace relativamente poco, eran redes que permanecían aisladas del resto y su acceso era muy limitado. Con la integración en redes Ethernet, funcionalidades basadas en TCP/IP y la aparición del IIoT, esta exposición está siendo mayor y por tanto a los riesgos han aumentado.

Claro y ¿qué hacer entonces? Buena pregunta.

Pues bien, una de las opciones viene de la mano del Parcheo Virtual o Virtual Patching.

¿Qué esto de Virtual Patching? Podríamos definirlo como la política de seguridad destinada a prevenir la explotación de una vulnerabilidad mediante el análisis del tráfico, sometiéndolo a distintas capas de seguridad con el fin de evitar que código malicioso alcance la aplicación o sistema vulnerable. Esto es, el “ataque” se bloquea antes de que llegue al objetivo. Dichas capas vienen dadas por motores Cortafuegos, Antivirus, IDS/IPS, Control de Aplicaciones y Filtrado de Tráfico Web.

Como viene siendo habitual no voy a referirme a los entornos IT, sino a los industriales. Ya en la entrada anterior “Convertidores de medios” hablaba de la necesidad de utilizar dispositivos diseñados y pensados para ese fin, y la de hoy no es para menos.

Un ejemplo lo encontramos en el Fortinet Fortigate Rugged 60D, cuyas especificaciones las podéis encontrar aqui. Y su Quick Start Guide aquiForti

Este equipo es lo que podemos denominar UTM (Unified Threat Management) pero orientado a entornos industriales.

Como podemos ver, ya con su aspecto, las diferencias con los dispositivos tradicionales IT son bastante evidentes, el diseño ruguerizado lo delata. Otra de ellas es la implementación de protocolos industriales como Modbus, Profinet, OPC, DNP3, etc. Luego sobre ellos podemos aplicar las firmas de Control de Aplicación e IPS.

Por otra parte tendremos la posibilidad de instalación sobre carriles DIN, un modo de instalación de equipos industriales en armarios destinados a tal fin. Igual modo la alimentación eléctrica, por medio de borneros pudiendo emplear además la fuente de alimentación convencional que trae consigo.

En adición a lo anterior, podremos ver que la temperatura operacional va de -20 a 70 º C. ¿os imagináis las temperaturas más bajas y altas en un entorno IT convencional? Ufff qué frío y que calor…

Para su configuración inicial, nos descargaremos el software Fortiexplorer. Luego con el cable USB que viene de serie, conectaremos nuestro PC con el dispositivo.

Allí podremos acceder al Dashboard donde asignaremos algunos parámetros básicos y visualización de cierta información.

Luego dentro del apartado “Config -> Features”, definiremos aquellas características que queramos activar.

Imagen 01

Imagen 02

Imagen 03

A destacar su modo de funcionamiento denominado “Transparente”. Es modo convierte al dispostivo como un Firewall pero a nivel de Capa 2. No es necesario realizar ningún cambio en el direccionamiento IP del equipo a proteger. Sólo bastaría asignar una IP de gestión del mismo rango que éste.

Imagen 04

En “Security Profiles” definiremos los perfiles de configuración para los motores Antivirus, Filtrado Web, Control de Aplicación e IPS, en base a firmas y reglas.

Imagen 05

Imagen 06

En cada uno de ellos podremos definir si en caso de detectar comportamientos coincidentes con cada motor, entre “Block” y “Monitor”. Esto es, tomar una medida y bloquearla; o bien dejarla pasar, monitorizarla, registrando el evento como un log. Para ello deberemos indicar el servidor dónde enviar los datos. Fortinet tiene las herramientas propietarias FotiManager para una administración centralizada de dispositivos y FortiAnalyzer, para el análisis del tráfico y logs.

Imagen 07

El dispositivo tiene otras muchos parámetros y funcionalidades a las que podríamos dedicar horas y horas. No obstante en el futuro, espero poder subir alguna más. Todo depende del tiempo disponible.

Por ahora ya hemos terminado con esta, y como siempre, os pido que dejéis vuestra opinión a modo de comentario de lo que os ha parecido, tanto si os ha resultado, o no, interesante, o cualquier otro crítica constructiva.

Lo dicho, muchas gracias, nos vemos en la siguiente!!