Monitorización redes industriales, SCADAGuardian

Cuando abordamos un proyecto para la protección de un entorno de control y automatización, una de las primeras tareas es elaborar un inventario de todos los activos. No podemos tratar de reducir los riesgos de que algo o alguien, de una manera intencionada o no, pueda llevar a cabo una acción que afecte a la actividad de planta, instalaciones o infraestructuras; si saber lo que tenemos.

Es cierto que muchos equipos podrán serán comunes en distintos escenarios, pero dada la heterogeneidad de las actividades industriales cada entorno deberá ser abordado de forma particular. Es cierto que PLC´s, HMI´s y SIS serán un común denominador; no si de lo que hablamos es de atornilladoras, AGVs, sistemas de almacenamiento automático, sistemas de metrología, y un largo etcétera.

Esta tarea puede no ser compleja, pero sí tediosa. Al fin y al cabo, estamos recolectando información. El problema es cómo lo hacemos de una manera lo más sencilla y efectiva posible. Además, por experiencia, se parte con un alto grado de desconocimiento en particular para los profesionales que tienen que liderar proyectos de Ciberseguridad Industrial. Provenientes de entornos IT, donde aparte de desconocer las tecnologías, componentes y tecnologías, comienzan a relacionarse más estrechamente con personal con distintas culturas, puntos de vista, necesidades y sobre todo, prioridades. Hablo de personal de Ingeniería o Mantenimiento.

Por tanto, la base de cualquier proyecto es tener un inventario completo y consolidado que nos permita desarrollar medidas eficientes para proteger nuestros entornos.

Sin embargo, el éste no debe estar ceñido exclusivamente a información sobre tipos de equipos, fabricantes, modelos o versiones de firmware. Debemos conocer las comunicaciones que mantienen con otros sistemas o dispositivos. Esto es, orígenes y destinos, protocolos empleados, direcciones IP y sobre todo qué consignas o valores se envían a través de ellos. Podemos estar autorizando una determinada comunicación, pero ¿qué ocurre si aprovechando una falta de medidas de seguridad nativas somos capaces de cambiar un valor que está fuera de tolerancia?

Por esta y otras razones que iremos descubriendo en sucesivos artículos es que debemos contar con herramientas que nos ayuden a identificar los activos en nuestra organización, sus características y conocer cómo y de qué manera se comunican. A partir de aquí, ya comenzaremos a localizar vulnerabilidades, calcular impactos, priorizar medidas para minimizar riesgos, definir topologías de re red, crear matrices de comunicaciones para configurar reglas en firewalls, etc. etc. etc.

Una de estas ellas es el producto de la firma NOZOMI Networks, SCADAGuardian. Se trata de una herramienta especializada para entornos y tecnologías OT. En formato físico o virtual, entre sus características están

  • Monitorización en tiempo real
  • Identificación de activos de forma automática
  • Detección de comportamiento, amenazas y vulnerabilidades
  • Deep Packet Inspection de protocolos industriales
  • Fácil despliegue
  • Integración con otros sistemas
  • Creación de informes

El modo de operación es por medio bien de un puerto espejo en algunos de los switches de nuestra infraestructura o por medio de dispositivos TAP por lo que no resulta intrusiva ni añade latencias en las comunicaciones establecidas.

Por supuesto, todas estas medidas van acompañadas de una interfaz gráfica a través de la cual podamos visualizar, analizar y explotar toda la información recolectada de una manera intuitiva a través de los menús de navegación.

Adicionalmente se cuenta con una herramienta de gestión centralizada denominada “Central Management Console” con la que podremos desde un único espacio tener visibilidad de todos nuestros SCADAGuardian desplegados en nuestras instalaciones geográficamente o localmente dispersas.

No obstante, esta herramienta no tiene porqué ser empleada exclusivamente por clientes finales. Empresas que provean de servicios de SOC pueden encontrar en CMC una solución para proporcionar otros nuevos sobre entornos industriales como veremos más adelante.

Con todo ello a continuación se muestra una imagen de un despliegue tipo:

Ahora bien, hasta ahora nos hemos ceñido a la identificación de activos y características asociadas, para poder así elaborar un inventario acorde a nuestras necesidades. La herramienta nos permitirá exportar la información generada en formatos como Excel o CSV para un tratamiento posterior. Entre ellas estará la relativa a los equipos, sus enlaces y sesiones de comunicaciones pudiendo tener documentado los valores identificados dentro de cada protocolo.

Hasta ahora hemos hablado de esa primera fase de recolección de información para tener una visión de cómo y por quién está compuesta nuestra red OT. Sin embargo, las capacidades de esta herramienta van más allá pudiendo ser capaz de detectar vulnerabilidades con mayor o menor precisión según sea el caso.

Adicionalmente a SCADAGuardian, disponemos de SCADAGuardian Advanced. Como hemos dicho, la solución recolecta información de forma pasiva no interfiriendo en el tráfico legítimo. Esto proporciona a SCADAGuardian la capacidad de identificar vulnerabilidades por medio del citado análisis. Sin embargo, SCADAGuardian Advanced incorpora una funcionalidad que permite confirmar dichas vulnerabilidades por medio de consultas inteligentes sin interferir en el correcto funcionamiento.

A continuación, se establece una comparativa entre ambas:

Como bien sabemos existe un creciente aumento de vulnerabilidades y amenazas que afectan a sistemas de control y entornos industriales. En este sentido NOZOMI Networks cuenta con un servicio de suscripción denominado “OT Threat Feed” para recibir las últimas descubiertas y que nuestros SCADAGuardian o SCADAGuadian Advanced tengan la capacidad de detectarlas. Detrás de ello, se encuentra con un equipo de investigadores propio que trabajan continuamente para la mejora del producto siendo un ejemplo de ello las publicadas en fuentes como el ICS-CERT.

Con todo ello hemos de tener presente una funcionalidad clave en este tipo de soluciones y es la de notificar de alertas cada vez que tenga lugar un evento o anomalía. Para ello podremos personalizar y establecer canales para su notificación que van desde productos comerciales hasta mensajes de correo electrónico, Syslog o Traps de SNMP. SCADAGuardian establece 4 tipos de alertas principales en función del motor (funcionalidad) que la origine, “Protocol Validation”, “Learned Behavior”, “Built-in Checks” y “Custom Checks”.

En el momento del despliegue, SCADAGuardian necesita de un proceso de aprendizaje acerca del comportamiento de la red y de los elementos que la componen. En función de ese aprendizaje, la herramienta generará una nueva alerta por cada anomalía detectada. Más tarde, debreemos indicar si se trata de un incidente o si por el contrario se trata de un cambio o evento controlado. Por ejemplo, imaginemos una tarea de mantenimiento programado en la que conectamos un nuevo equipo que hasta la fecha no había sido conectado a la red.

Hasta aquí la entrada del día de hoy donde hemos hecho un repaso a la herramienta de monitorización líder del mercado no sólo por el crecimiento que NOZOMI Networks sino por sus capacidades de integración como es el caso de los equipos SIEMENS RUGGEDCOM APE proporcionando así una solución embebida en productos de terceros evitando así el despliegue de nuevo equipamiento.

Sin embargo no es la única. A continuación os dejo un video con la que se puede obtener con equipamiento de la firma Fortinet, dela que ya hemos hablado en otras entradas como su integración con switches.

Un saludo, nos vemos en la próxima!

Edorta

 

SIEMENS SCALANCE S615, firewall para protección de célula

La seguridad perimetral es, y seguirá siendo, el primero de los requisitos para proteger los entornos industriales. Si no somos capaces de establecer los límites y saber hasta dónde llegan los entornos IT y OT, poco podremos hacer a favor de su seguridad. Para ello la apuesta es el despliegue de NGFW y ejercer así un control hasta Capa 7 para Separar y Segmentar nuestras redes. Pero si lo que necesitamos, o queremos, es ir un paso más allá y bajar a nivel de célula, también podremos hacerlo empleando modelos más pequeños pero adaptados físicamente a situaciones ambientales más hostiles de temperatura, humedad, polvo o campos electromagnéticos. Tal es el caso de modelos como Fortinet Fortigate Rugged30D, 35D, 60D y 90D; CheckPoint 1200R o Palo Alto 220R

Sin embargo, puede haber escenarios en los que este grado de protección a bajo nivel no pueda o no tenga porqué alcanzarse.

Por un lado, hay que tener en cuenta un que las actualizaciones de las firmas Antivirus, Control de Aplicación, IDS/IPS, Filtrado Web hay que renovarlas asumiendo un coste mayor o menor dependiendo el número de equipos o el período de soporte contratado. Y por otro, que cada organización determinará el grado de riesgo asumible en función de su actividad. Por lo que podrá aceptar que no es aceptable tal inversión, dando por buena una protección hasta Capa 4 implementando en firewalls superiores los citados controles.

No nos podemos olvidar que cada proyecto lleva aparejado un consumo de recursos, tanto de tiempo, personal y dinero. Dicho de otra manera, ¿cuánto tiempo necesito? ¿Cuántos profesionales me hacen falta? Y … ¿Cuánto me va a costar? Y en este sentido, no solamente en el momento del despliegue sino en los años sucesivos.

Cada organización es única, con lo que arquitecturas, sistemas, procesos, riesgos, amenazas, vulnerabilidades entre otros factores deben ser tratados de forma individual.

Por tanto, por muy buenas y que sean las medidas, y las propuestas sean de máximos, puede haber muchos condicionantes que nos hagan reducir nuestras pretensiones y no ir a propuestas de máximos. Por tanto, deberemos buscar una vez más alternativas y aproximaciones distintas.

En este sentido los fabricantes de equipos industriales disponen de productos de networking para una u otra función. Tal es el caso del equipo SIEMENS Scalance S615

Se trata de un Router/Firewall de pequeño tamaño con el que podremos crear hasta un total de 128 reglas de filtrado en Capa 4 y con el que podremos apoyarnos para realizar un filtrado de las comunicaciones. Posee un diseño pequeño, para equipos individuales o un conjunto reducido de ellos, pudiéndose instalar como es lógico, sobre carril DIN para un montaje próximo al equipo final.

Permite ser alimentado por doble fuente de alimentación a 24VDC, mientras que sus 5 puertos RJ45 nos permiten conectar distintos equipos a nivel de célula un rango de operación de -40º a 70º C. La protección ambiental está situada en IP20.

Ya dentro de las funcionalidades de filtrado (de tipo “Stateful Inspection”) si bien no tendría mucho sentido hacerlo, podremos deshabilitar la funcionalidad de cortafuegos.

Luego dentro del mismo menú podremos definir Servicios IP, Protocolos a nivel de capa 3 e incluso establecer el tipo y código permitidos por ICMP.

La definición de servicios lo encontraremos en la pestaña “IP Service”, desde donde luego los encontraremos como veremos en las reglas a configurar.

Las reglas las configuraremos en la pestaña “IP Rules”. En cuanto a las acciones podremos elegir entre Permitir, denegar o denegar sin enviar ninguna notificación al emisor.

Adicionalmente a las IPs origen y destino, podremos definir las interfaces de entrada y salida para luego completarlas con los servicios.

Para cada una de ellas podremos indicar si queremos registrar algún tipo de log y su respectiva categorización en caso de “machee” con alguna de las reglas configuradas. En nosotros estará definir qué es más o menos importante.

Luego en otro de los menús podremos visualizarlos.

En este sentido conviene mencionar la posibilidad de enviarlos a un servidor Syslog para poderlos consolidad junto con los de otros equipos. Esto cobra especial importancia si contamos con un sistema de correlación SIEM con el que podremos detectar anomalías de forma conjunta y contextualizada.

Como podemos apreciar se trata de un cortafuegos con capacidades reducidas, y con limitaciones en comparación productos de fabricantes especializados. No obstante, puede ser un buen recurso como apoyo a otros con las funcionalidades y motores de análisis necesarios para garantizar unos niveles de protección acordes a las amenazas de hoy en día.

Tal es el caso de la protección PLCs, RTU´s como se puede apreciar en la imagen siguiente.

Hasta aquí la presentación de este equipo, que aunque sencillo, puede ayudarnos a mejorar los controles de acceso a equipos finales.

¡Nos vemos en la próxima!

Un saludo.

Sumando fuerzas, Switching y Firewalling para proteger maquinaria e instalaciones industriales

Dentro de cualquier estrategia de protección de entornos industriales no podemos pasar por alto la heterogeneidad de éstos. No podemos considerar de igual manera una actividad dedicada a la fabricación de vehículos, farmacéutica, alimentación o componentes electrónicos. Los tiempos de respuesta, los máximos asumibles de parada, estrategia de producción, pueden no ser para nada similares. Por tanto, la manera en la que debemos priorizar y desplegar las medidas que prevengan incidentes, debe ser distinta.

Pero independientemente del sector, los propietarios de los activos (esto es, las propias empresas) incorporan tecnología distinta de fabricantes, ingenierías, integradores o cualquier otra tercera parte debido al alto grado de especialización aparte de la complejidad o necesidades concretas de estos entornos. Claro está, que en muchos casos sea más operativo, económico o práctico externalizar estas tareas en lugar de desarrollar la solución y el conocimiento con medios internos.

Puesto que forman parte del proceso, se ha de acordar contratos de mantenimiento con el fin de garantizar un recurso en caso de ser necesario y recibir soporte a lo largo del ciclo de vida del producto, que como sabemos, dentro del mundo es OT es mayor que el tradicional IT. Esto es, respuesta ante una incidencia, actualizaciones, modificaciones o cualquier otra razón, de tal manera que el propietario de ese activo no pueda ver afectada su actividad por no saber resolver, atender o actuar sobre él.

Esto supone un problema para los citados integradores ya que una vez sus sistemas o maquinaria están en las instalaciones de sus clientes, dejan de tener, a priori, un control sobre el mismo. No tienen la garantía de que alguien pueda, en un momento dado, “conectarse” y llevar a cabo una acción que derive en un mal funcionamiento y generar un incidente con mayor o menor impacto. Por tanto, resulta necesario controlar los puntos de conexión a ese equipamiento en particular al de red como switches que permitan la comunicación entre equipos y componentes. Particularmente si hay consecuencias económicas…

En este sentido la conjunción de Switches y Firewalls del fabricante Fortinet pueden ayudarnos ya que dichos cortafuegos poseen la capacidad de controlar algunas funciones de los switches mediante un controlador embebido.

En este caso disponemos de un Fortigate Rugged 90D y un FortiSwitch Rugged 112D-PoE.

El Firewall será el que nos una a la red del cliente y evitará que un activo de la red de éste llegue a los componentes de la instalación o maquinaria en cuestión. La configuración podrá ser variada según la topología, esto es, que opere a nivel de capa 2 o 3. Será pues nuestra seguridad perimetral. El modo de acceso lo podemos establecer a través de un túnel VPN a partir de las opciones que nos permite el equipo. Obviamente, habilitaremos los distintos perfiles de seguridad como Antivirus, IDS/IPS, Control de Aplicación, etc.

Ya aguas abajo del Cortafuegos, el Switch permitirá la comunicación entre los equipos finales. Cómo configuremos ambos equipos dependerá del tipo de instalación, arquitectura, tipo de tráfico, conexionado, entre otras variables.

Para poder llevar a cabo esta administración, deberemos configurar una de las interfaces del Fortigate para la comunicación con el FortiSwitch empleando el protocolo FortiLink. En nuestro caso serán enlaces por medio de dos SFP de fibra en ambos extremos. Podréis encontrar más información en estos dos enlaces, enlace 1 y enlace 2.

Por defecto el switch operará en modo “Local Management”.

Si decidimos gestionarlo desde el Firewall deberemos tener presente que la se borrará cualquier configuración existente.

Hecho esto, se nos generarán dos interfaces, dependiendo de las características habilitadas.

Para poder agregar el switch deberemos ir al apartado “WIFI & Switch Controller” y comprobar que el switch se ha detectado y autorizarlo. Una vez hecho el mismo se reiniciará. Según el modelo del switch, por defecto se definirán algunas interfaces de “Auto-discovery”. Podréis encontrar más información aquí.

En el siguiente apartado podremos crear las interfaces de cada una de las VLAN que necesitemos. En mi caso he creado la VLAN100.

A continuación, podremos asignar a cada puerto la correspondiente VLAN y configurar algunos otros parámetros adicionales relativos a PoE, STP, Status, etc.

El último apartado será lo relacionado a las Políticas de Seguridad, algo que nos es objeto por ahora, todo se andará.

Cabe mencionar que aunque veamos que las características de parametrización son menores podremos abrir un CLI desde el apartado “Managed FortiSwitch”.

No obstante, si lo deseásemos también podríamos acceder a la interfaz web. Para ello deberemos de configurar una ruta estática que apunte a la interfaz creada para el enlace Fortilink.

A partir de ahí, podremos acceder a él, no sin antes ser avisados de que este equipo está siendo gestionado por un Fortigate.

Así pues, lo que he querido mostrar hoy es la posibilidad de administrar desde un Firewall algunos parámetros de un switch y con ello ejercer un control sobre los puertos de éste desde éste sin tener la necesidad de acceder a él. Por ejemplo, ante una tarea de mantenimiento, por defecto, dejaremos deshabilitados los puertos que no se utilicen y habilitar uno en caso de ser necesario. Pero si en contreto se trata de una tarea ejercida por un personal externo a la organización como puede ser la ingeniería que construyó la citada maquinaria podríamos, crear una VLAN concreta, asignarla aun puerto del switch y que todo el tráfico pase por el firewall hacia los equipos autorizados, teniendo registro y control de lo que se realice. Aparte, someterlo a filtrado de capa 7, generando los logs pertinentes y registrando evidencias de lo que suceda.

Además, hemos de recordar que los equipos FortiGate también disponen de un controlador Wi-Fi con lo que de forma análoga podremos administrar puntos de acceso tal y como se muestra en la imagen siguiente.

Esto lo podríamos acompañar como puede ser el software FortiClient tal y como lo hablaba tiempo atrás en la entrada “Controlando a nuestros Proveedores, Parte I” y “Controlando a nuestros Proveedores, Parte II”.

Desde luego este es el aspecto más básico ya que podremos explotar algunas funcionalidades más que por ahora no hemos contemplado.

Un saludo, hasta la próxima!

«DoS Policy» más allá del filtrado tradicional

Como hemos comentado en otras ocasiones la separación y segmentación de los entornos IT y OT es la primera medida técnica que debemos tomar. Es necesario definir los perímetros y qué comunicaciones deben permitirse entre uno y otro lado. Para conseguirlo, empleamos Cortafuegos aunque con características adicionales que han dado lugar a los conocidos NGFW. Sin embargo, también podemos contar con otras adicionales, en este caso, para evitar denegaciones de servicio, DoS.

La primera acción que debemos hacer es identificar el tráfico. Definir qué comunicaciones existen en nuestro entorno de control y automatización. Luego, permitirlas en función del criterio que más se ajuste ya sea por IPs, interfaces, servicios, subredes, aplicaciones, protocolos o cualquier otro. Sin embargo, una vez hecho esto y teniendo que claro “qué si y qué no”, también es importante identificar posibles anomalías dentro del mismo pudiendo afectar al funcionamiento del, o los equipos, destino.

Una de las acciones con las que podríamos afectar a las comunicaciones de este ámbito es introduciendo tráfico adicional. Sea este Broadcast, Multicast o Unicast los efectos podrán ser unos u otros ya que dependerá si la electrónica de red lo replica por todos los puertos o sólo por aquél que está dirigido al destinatario.

Si nos referimos a los equipos de control, sabemos que éstos tienen un ciclo de vida mayor con lo que es muy común encontrarnos con equipos antiguos con una capacidad para gestionar comunicaciones mucho más limitada que los equipos actuales. Ante un exceso de tráfico, aunque esté dirigido a un puerto de destino permitido, éstos podrían dejar de responder perdiendo así visibilidad y control.

Hay que tener presente que una denegación de servicio puede no venir exclusivamente de medidas claramente intencionadas. También puede hacerse por un error o mala parametrización de sistemas. Un caso lo podríamos encontrar en los escáneres de vulnerabilidades. Si no los configuramos correctamente y no los ejecutamos acorde a los equipos finales podríamos llegar a comprobar vulnerabilidades de sistemas operativos Windows, Linux, etc. sobre autómatas o controladores que, lógicamente, no los empleen o podrían no hacerlo. Aparte de que los resultados no tendrían sentido, podría desembocar en posibles bloqueos en módulos de comunicaciones, tiempos de respuesta tardíos, entre otros.

Para emular una situación de esta índole he elaborado una Prueba de Concepto empleando el simulador Snap7 y equipos virtuales. No obstante, la prueba fue realizada sobre dos autómatas Siemens S7-400 y S7-300 y los resultados fueron la pérdida de visibilidad desde el servidor que los gestionaba. Los equipos no eran capaces de manipular tanto tráfico. Por supuesto, en un entorno de laboratorio.

La misma sigue el siguiente esquema:

Desde un equipo con una distribución Kali Linux realizamos una inundación de tráfico por medio de la herramienta hping3, efectuando peticiones TCP SYN contra el puerto TCP 102, que es el empleado por el fabricante Siemens. Dicho equipo tendrá una IP 192.168.100.20, mientras que el PLC virtualizado 192.168.20.10.

root@kali:~# hping3 –flood -p 102 -S 192.168.20.10

Antes de realizar dicha operación podremos comprobar que el consumo de CPU como de memoria es bajo dada la ausencia de sesiones.

Sin embargo, una vez comenzado el envío de paquetes el consumo de recursos va en aumento:

Si en ese momento decidiésemos conectarnos a dicho PLC simulando un servidor, HMI, etc. veríamos que no sería posible y cómo la propia herramienta muestra un mensaje en la parte inferior de la captura “ISO: An error occurred during…”

En este sentido fabricantes como Fortinet introducen una funcionalidad denominada “IPv4 DoS Policy” que nos va a permitir atajar que, algo o alguien, de una manera intencionada, o no, pueda generar un exceso de tráfico que desemboque en una pérdida de visibilidad o control sobre equipos finales.

En la imagen siguiente podemos ver los distintos parámetros que podemos definir y parametrizar según sea nuestra necesidad.

Deberemos indicar la interfaz de entrada por dónde esperaremos el tráfico en cuestión, ya sea física o lógica; direcciones IP de origen y destino y servicios. A continuación, hemos de identificar las características a nivel de capa 3 y/o 4 que queremos habilitar y los respectivos umbrales de cada uno de ellos. Este es un trabajo que hemos realizar con cautela ya que nos obliga a tener una estimación acerca de los valores tolerables y qué se escapa de un normal comportamiento. No tenemos porqué habilitar todas las opciones, sino aquellas que consideremos que nos pueden ser de utilidad o tengan sentido dependiendo de la ubicación y exposición del cortafuegos. Finalmente, una de las opciones que sí resulta conveniente habilitar es la opción de registro ya que nos va a permitir disponer de información al respecto, como se puede ver en la imagen siguiente.

Cuando hablamos de cortafuegos, generalmente nos viene a la mente la opción de permitir o denegar tráfico y sobre él aplicarle controles adicionales como Antivirus, IDS/IPS, entre otros. Es cierto, ese su principal cometido. Sin embargo, podemos encontrar funcionalidades que, sin penalizar el rendimiento, pueda ayudar a identificar anomalías de aquél que estamos dejando pasar.

La primera tarea es decidir qué debemos autorizar y qué no. Esto nos va obligar a conocer qué comunicaciones establecen nuestros equipos de control y sistemas asociados. A menudo partiremos de un desconocimiento total ya que nos enfrentaremos a entornos conmutados o enrutados donde no se ha documentado dicha información y obviamente no existen elementos de seguridad perimetral. Si queremos filtrarlas deberemos identificarlas, y entender el por qué deben producirse, o no. No todo lo que veamos debe ser permitido. Probablemente ni tan siquiera los propios usuarios de las instalaciones lo sepan. Es una labor que puede complicarse según sean los escenarios, pero que en cualquier caso, ha de realizarse.

Un buen recurso pueden ser los “Puerto Espejo” o dispositivos como el Siemens TAP  104, que nos ayudarán a replicar tráfico de red y que pueda ser colectado y analizado a posteriori.

Hasta aquí la entrada de hoy.

¡Un saludo nos vemos en la próxima!

Presentación Check Point 1200R Rugged Appliance

Una de las características que presentan los entornos industriales, o aquellos donde estén presentes los sistemas de control y automatización, es lo hostil que puede ser el medio en cuanto polvo, humedad, temperatura, se refiere. Con la necesidad de tomar medidas en materia de ciberseguridad, los equipos deben de poseen una serie de características, aparte de las funcionales, que cumplan con estos requisitos de robustez, tolerancia a fallos, entre otras. Conscientes de esta situación, los fabricantes de soluciones de seguridad perimetral y redes han sacado al mercado productos para cubrir esta necesidad con más o menos gama dependiendo del fabricante. Hoy hablaremos del equipo 1200R del fabricante CheckPoint.

Como podemos comprobar posee un diseño rugerizado soportando un rango de temperatura entre -40 y 75 ºC con un índice de humedad sin condensación entre 20 y 90%. Al igual que otros, no posee un ventilador para su refrigeración, importante para aquellos espacios con gran cantidad de polvo en el ambiente. Pose un total de 6 puertos para comunicar equipos; 4 LAN, 1 WAN y 1 DMZ, pudiendo los dos últimos ser utilizados a través de módulos SFP como fibra óptica. También un puerto serie para comunicación por consola.

Tendremos la opción de alimentarlo bien por un bornero en la parte frontal o con una fuente tradicional a un enchufe a 220V por la zona posterior. Importante tener en cuenta que la que se suministra opera entre 0-40ºC lo cual supone una diferencia notable con respecto al del propio equipo.

En la zona posterior nos encontraremos con un slot para introducir una tarjeta SD-HC y ser utilizada como almacén de logs. El fabricante ofrece una de 32GB de capacidad con lo que, al menos, hasta esta cantidad estaremos cubiertos.

Cara a la instalación, tendremos la opción de colocar un soporte para carril DIN y montarlo en aquellos espacios que así lo requieran.

Sin embargo, conviene prestar atención si nuestra opción sea la de alimentarlo con la fuente de alimentación a 220 V ya que el espacio entre equipo y armario puede no ser el suficiente para el que ocupa el conector.

El equipo trae consigo la posibilidad de ser administrado tanto de forma centralizada a través de una consola de administración, o local vía web. En mi caso he elegido esta opción, para su puesta en marcha inicial. Para ello habrá que conectarse a l puerto LAN 1 e introducir la IP que viene por defecto, 192.168.1.1. Luego seguiremos el asistente para su configuración inicial.

 

 

Luego deberemos de llevar a cabo la actualización sistema y los servicios que trae consigo el propio equipo. Aquí al hacerlo a la versión de Firmware R77.20.75 como podemos apreciar la apariencia cambia.

Hasta aquí la presentación de este equipo que al igual que otros puede ser empleado para técnicas de Virtual Patching, protección de conjunto de equipos, o acceso remoto seguro. En futuras entradas veremos más del funcionamiento y cómo podremos proteger tanto nuestro entornos industriales como nuestras infraestructuras críticas.

Un abrazo!

Edorta

Medidas nativas de seguridad en SCI, Siemens S7-1200

Uno de los principales focos dentro de un proyecto para reducir los riesgos en un entorno de control y automatización, son los equipos basados en arquitectura PC. Éstos por sus características y, condiciones, presentan deficiencias en materia de seguridad. Bien porque resulta muy complejo o no se pueden implementar las medidas que las corrigen. Esto se agrava ya que desde ellos se actúa sobre equipos de campo pudiéndose  alterar parámetros, conseguir accesos no autorizados, según marcas y modelos. Sin embargo, los distintos fabricantes de sistemas de control y automatización han ido desarrollando distintas medidas que minimizan, o impiden, que una acción malintencionada o accidental tenga éxito. Hoy hablaremos de algunas que nos podemos encontraren el autómata S7-1200 del fabricante SIEMENS.

Como he comentado en anteriores entradas, la estrategia recomendada para reducir los riesgos en nuestros entornos industriales es la Defensa en Profundidad. La misma, nos proporciona la capacidad de establecer distintos niveles de protección que dificulten el avance de todo aquello que pueda afectar a la disponibilidad del proceso.

Cuando hablamos de proteger el equipo final, mayoritariamente se habla de los equipos basados en arquitectura PC (HMI, Workstations, ertc.) que controlan los equipos de instrumentación y control. Éstos debido a que en muchas ocasiones, poseen sistemas operativos fuera de soporte; aplicaciones con desarrollo específico que dificulta o imposibilita la aplicación de parches; pérdida de soporte en caso de manipulación; elevado coste de migración a plataformas más actuales; entre otras muchas razones, los convierte en objetivo para realizar alguna acción concreta.

Por tanto, es sobre ellos en los que recae la mayoría de las medidas a tomar tales como el bastionado basado en “Whitelisting” de aplicación; control de dispositivos USB; Anitvirus; control de acceso; etc.

Sin embargo, también debemos destacar la labor de los fabricantes de control y automatización cara implementar medidas de seguridad sobre este tipo de dispositivos y que resulta crucial cara a alcanzar una protección lo más completa posible a todos los niveles.

Hoy voy a hablar de algunas que acompañan al PLC del fabricante SIEMENS en su modelo S7-1200.

Por ejemplo, el mismo tiene una interfaz web, la cual viene deshabilitada por defecto, y que podremos habilitar desde según necesidades.

Si deseamos el acceso por este medio podremos hacerlo mediante “HTTPS” en lugar de la tradicional “HTTP” evitando así el envío de credenciales en claro.

Otra de las capacidades que podremos tener es la definición de usuarios y permisos. De esta manera podremos indicar qué podrá ser visible, o no, a partir de las credenciales de acceso. No todo el personal tiene porqué estar al mismo nivel de información de la red de control. No es lo mismo la responsabilidad de un Operador cara para verificar si un PLC está funcionando; a un Técnico de Mantenimiento que debe además de comprobar otros indicadores, realizar cambios sobre él. Dichos permisos pueden ser seleccionados desde la columna “Nivel de Acceso” de la imagen siguiente.

Y a su vez desde las opciones desde el siguiente menú.

A partir de aquí, si accedemos a la interfaz sin haber introducido ningún tipo de credencial obtendremos la imagen siguiente.

Sin embargo, si en la esquina superior izquierda introducimos el usuario/contraseña de “admin”, la apariencia será bien distinta.

Como podemos comprobar de manera inmediata, con “admin” podemos parar la CPU, prueba de encendido de leds, estado de variables entre otras, que podremos encontrar en el menú de la parte izquierda.

No obstante, además del acceso web, también podremos definir el tipo de acceso al PLC tanto para lectura como por escritura, incluso considerando el tipo de equipo como un HMI.

Otra de las funcionalidades a es la protección del Know-How. SIEMENS dirige esta capa de protección cara a salvaguardar la propiedad intelectual y acceso de los bloques que componen un programa protegiéndolos de modificaciones o copia.

A continuación, se muestra una imagen de la creación de un bloque con nombre “TEST_KNOW-How”.

Luego mediante “botón derecho” podemos acceder a dicha protección. Con la primera de ellas protegeríamos el contenido de dicho bloque mediante la aplicación de un algoritmo que impide su visualización. Con la protección contra escritura, poder visualizarlo, en cambio si deseásemos realizar cualquier cambio, requeriría de una contraseña como en el caso anterior.

Ventana de asignación de contraseñas.

Finalmente, la tercera medida, evitaría la copia de este bloque pudiendo asociarlo al número de serie de la “Memory Card” o al de la “CPU” evitando así que pueda ser válido en otro equipo o medio de almacenamiento.

Cuando se aborda las medidas de seguridad a implementar cara a proteger un entorno de control y automatización, se habla principalmente de medidas tanto a nivel de red como de equipos basados en arquitectura PC. Sin embargo, debemos de considerar que los equipos de control también disponen de algunas, que como es lógico no encontraremos en los modelos más viejos por no haber sido una necesidad.

También es cierto que, como todo, hay que buscar un equilibrio. Con cada medida estamos introduciendo una barrera, tanto para lo malo como para lo bueno. Quiero decir, que si la premisa es garantizar la disponibilidad debemos ser capaces de recuperarnos en el menor tiempo posible, por lo que es necesario definir claramente un proceso tanto de gestión de contraseñas como de procedimientos en los que éstas intervengan. Si no lo hacemos, podemos encontrarnos con no saber qué credenciales introducir llegado el momento.

Espero haya sido de vuestro agrado.

Un saludo!

Edorta