Robo de archivos

Todos somos conscientes que hoy en día la información es poder y que, para cualquier organización, controlar el acceso de los usuarios a determinados documentos, bases de datos, directorios, etc. resulta obligado. La fuga de información o la adquisición de la misma de forma ilegítima, en sí misma  puede convertirse en un gran problema al margen de las repercusiones legales que puedan derivarse.  Además, el espionaje industrial, gubernamental, empresarial o incluso doméstico, viene siendo una realidad desde hace tiempo. Flame, Stuxnet, Zeus, Spyeye, son algunos de los ejemplos más conocidos.

Pero ciñéndonos a entornos locales empresariales, el acceso y explotación de la documentación e información almacenada en ficheros  no deja de ser menos importante. Ni tan siquiera para una PYME. Por ejemplo, imaginemos un empleado descontento que decide copiarse los datos de clientes, cuentas bancarias, precios, números de teléfono, etc.  y decide filtrarlo o publicarlo en una clara maniobra de desprestigio o sabotaje. Incluso, dependiendo de la actividad de la empresa, por ejemplo sector sanitario, divulgar información de personas que la LOPD pueda perseguir y penalizar, y que cuando menos,  puede desembocar en multas elevadas.

Llegados a este punto, y sin extendernos demasiado, llegamos a la conclusión que la seguridad interna es vital tenga la organización en cuestión, el tamaño que tenga. Por tanto, hay que controlar  si  tal o cual usuario,  debe tener acceso a un archivo y lo que puede hacer con él. Pero ¿es suficiente con implementar permisos específicos sobre archivos y filtrar con firewalls el tráfico de red? Si bien esto es igualmente necesario, muchas veces nos centramos en proteger aquellos servidores que prestan uno u otro servicio, y nos olvidamos que todo (o casi) va sobre tramas, paquetes o segmentos. La seguridad no sólo  hay que aplicarla a los sistemas, también a la infraestructura que permite que éstos se comuniquen.

Imaginemos por un momento un escenario en el que nuestro Jefe, él y sólo él tiene acceso a un servidor donde se aloja información confidencial. Obviamente no tiene un switch y un cable para él solo, sino que tanto él como nosotros estamos conectados al mismo y con toda seguridad, a la misma VLAN. De ahí, por medio de equipos de conmutación multicapa, o routers, llegamos a la granja donde se encuentra nuestro servidor de ficheros, situado ahí sí, en una VLAN distinta a la nuestra.

Para la ocasión he creado una red de la cual he sacado la parte que nos interesa, como veréis tampoco está toda:

En resumen, el “Jefe” tiene acceso al servidor de fichero mientras que el “Atacante” no tiene acceso a nada, ya que hemos incluido en el switch “CORE_OF_01” una ACL (Access Control List, Lista de Control de Acceso) que deniegue todo el tráfico de la IP 192.168.10.20 a cualquier destino y permita solo el tráfico de la 192.168.10.22 a la 192.168.100.100. Puesto que cada ACL lleva implícito un deny any any sólo nos bastará con autorizar al equipo del jefe, ya que el resto de tráfico quedará denegado. Configuraremos entonces:

core-of-01(config)# access-list 100 permit ip host 192.168.10.22 host 192.168.100.100
core-of-01(config)#interface vlan 10
core-of-01(config-if)#ip access-group 100 in

Prueba de ello es que no llegamos al servido desde el equipo Atacante:

C:\Documents and Settings\Administrador>ipconfig
Configuración IP de Windows
Adaptador Ethernet Conexión de área local          :
Sufijo de conexión específica DNS : edorta.lcl
Dirección IP. . . . . . . . . . . . . . . . . . . : 192.168.10.20
Máscara de subred . . . . . . . . . . . . . : 255.255.255.0
Puerta de enlace predeterminada   : 192.168.10.1

C:\Documents and Settings\Administrador>ping 192.168.100.100
Haciendo ping a 192.168.100.100 con 32 bytes de datos:

Respuesta desde 192.168.10.2: Red de destino inaccesible.
Respuesta desde 192.168.10.2: Red de destino inaccesible.
Respuesta desde 192.168.10.2: Red de destino inaccesible.
Respuesta desde 192.168.10.2: Red de destino inaccesible.

Estadísticas de ping para 192.168.100.100:
Paquetes: enviados = 4, recibidos = 4, perdidos = 0 (0% perdidos)

A pesar de las limitaciones impuestas, veremos cómo hacernos con aquellos documentos que el “Jefe” consultará. Para ello en el equipo atacante utilizaremos una técnica y dos aplicaciones. La técnica es la archiconocida ARP Spoofing o ARP Poisonig, para llevar a cabo un MITM (Man In The Middle, Hombre en el medio), es decir haremos que todo el tráfico generado por el jefe hacia otras redes (en nuestro caso la del servidor, la 192.168.100.0/24) pase por el ordenador atacante mediante el envío de tramas ARP Reply que envenenarán su caché ARP, indicándole que la MAC de la puerta de enlace,  192.168.10.1, sea la MAC del atacante. Haremos lo mismo con el router, le diremos que la MAC del equipo 192.168.10.22 es la MAC del Atacante. Con ello el Atacante deberá enrutar todo el tráfico recibido por ambas partes para que éstas se comuniquen.

Como aplicaciones utilizaremos, por un lado, Caín para llevar a cabo el ARP Spoofing y Networkminer para capturar tráfico e interpretarlo. NetworkMiner, según definen la propia página web, es una herramienta  de análisis forense de red  que nos permitirá capturar tráfico para un posterior análisis y así detectar nombres de equipos, sesiones, ficheros, etc.

Primero ejecutaremos Caín y acudiremos a la pestaña Sniffer, y dentro de ésta en la de Hosts para llevar a cabo un escaneo de red pulsando en el símbolo + de color azul:

Detectados los host activos, el siguiente paso será hacer el ARP Spoofing.  Para ello nos iremos a la siguiente pestaña la APR desde donde lanzaremos el ataque como tal. Para ello seleccionaremos en la parte de la izquierda la IP del equipo víctima (el Jefe) y en la izquierda la puerta de enlace.

 

Finalmente le daremos al símbolo de color amarillo y veremos como empieza el envenenamiento:

Ahora, le toca turno a NetworkMiner. Para ello nos descargaremos la aplicación e instalaremos .NET Framework 2.0 si no lo tenemos instalado ya en nuestro equipo.

Seleccionaremos la tarjeta de red sobre la cual queremos capturar paquetes y presionamos start:

A media que el Jefe acceda a los ficheros en el servidor veremos cómo éstos van a ir apareciendo en la pestaña Files. En nuestro ejemplo Confidencial.docx y Confidencial.pdf:

Si pinchamos sobre alguno de ellos y seleccionamos en Open Folderaccederemos a la carpeta donde se guardan y una vez allí podremos abrir y ver su contenido:

NetworkMiner ofrece otras opciones entre ellas la posibilidad de ver imágenes. Imaginaros si en una de esas en lugar de un documento con información interesante le pillamos visitando su perfil de Facebook y capturamos sus fotos…. Ejem ejem. Mejor ni pensarlo…

En resumen, la seguridad no pasa solamente por proteger los servidores ni filtrar el tráfico de red por medio de firewalls, IPs’s, etc. ya que la amenaza también puede estar en el extremo del usuario, el más vulnerable. Si bien son medidas necesarias, no son las únicas para prevenir la fuga o acceso no autorizado a determinados archivos, que vaya uno a saber con qué fin serán utilizados. Si bien hay equipos de red que impiden los ataques mediante ARP Spoofing no todos cuentan con esta posibilidad, y los que la tienen no siempre están configurados para ello. Una vez más los administradores de redes y sistemas debemos trabajar conjuntamente.

Seguiremos informado….

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